¿Es el diseño comunicación?
De: Ana Pérez Cerviño
Sin duda, el diseño si forma parte de la comunicación; al fin y al cabo aparte de querer cumplir con unos objetivos mínimos obligatorio como pueden ser (la estética, la funcionalidad, el impacto, la rapidez visual etc…) siempre vamos a querer comunicar algo consciente o inconscientemente.
Nosotros siempre vamos a observar algo, un objeto o un estímulo visual que la mayoría de las veces ya posee por si mismo un significado. Lo que obligatoriamente, nos conduce al principio de la llamada de la comunicación.
El mundo es un campo de “retroalimentación” porque pudiendo observar millones de imágenes y diseños (no importa el lenguaje, el lugar dónde fue creado, la nacionalidad de sus creadores…) estos siempre nos va a dar a entender un concepto, una interpretación. Lo que nos lleva a enriquecernos, a crecer tanto intelectualmente como “visualmente” y a estimular nuestra creatividad.
Sobre todo dónde más se manifiesta es en el ámbito publicitario dónde maravillosa-mente podemos desarrollar nuestro “don creativo” y dónde podemos jugar más con el inagotable placer de comunicar. Con la más mínima síntesis o la potencia de los gráficos. En los productos también se manifiesta un relativo proceso de comunicación, aunque aquí ya depende de la emotividad que queramos expresar.
Por ejemplo; un pack promocional de un perfume, un libro o el diseño de un cd nos va a sugerir más (un sentimiento, una emoción…) que un sillón de diseño que sólo nos puede parecer atractivo de entrada y cómodo. Pero comunicar, nos va a comunicar, bien poco. La moda más bien corresponde a un estímulo visual (como el sillón), a un espectáculo, al arte creativo, y si te puede comunicar algo (estilos, vanguardias, tipos de creaciones, características…) pero no en mayor medida y en grado tan íntimo como los demás. Comunicación es sintetizar, sugerir, saber orientar y reflejar en los sentidos, emocionar al público… por ello no todas las ramas del diseño pueden hacerlo al 100% aunque indiscutiblemente en todas interviene la especulación y la comunicación.